Anoche me atacó de nuevo la fiebre por experimentar la fotografía nocturna, y como no, salí frente a casa y me dispuse a inmortalizar por enésima vez al viejo depósito de aguas. La experiencia fue interesante: si en mi primera salida se me olvidaron cosas tan elementales como hacer funcionar correctamente el botón “hold” del disparadador de cable o el mismísimo cronómetro, anoche se quedó la cámara sin batería a la cuarta o quinta foto que intentaba y el dichoso puntero láser que no estaba entre mis numerosos enseres de fotógrafo improvisado -con lo que eso conlleva a la hora de enfocar-. Menos mal que estaba a 200m de casa y sólo tuve que desmontar el “tinglado” y meterme en la cama.

Seguí paso a paso las recomendaciones de Mario Rubio en www.fotografonocturno.com haciendo uso de las tablas de exposición, las hiperfocales y todos los etcéteras posibles pero el hecho de no tener el láser para encontrar un punto de enfoque claro me complicó lo que podía haber sido una hora de escapada convirtiéndose así en dos.

Las fotografías todas ellas estan hechas con trípode y disparador de cable a ISO200, f8 y un cálculo estimado de 128 segundos para una lectura inicial de ISO3200 a f2.8 y un tiempo de exposición de 1 segundo. Respecto a la fotografía doble -color y blanco y negro- además, incorporé un filtro de densidad neutra de 2 pasos de forma invertida para contrarrestar la fuerte iluminación de los edificios y sus farolas respectivas.

Espero que os gusten.